Una empresa familiar con experiencia en entornos hoteleros
Nuestro origen familiar nos permite ofrecer un trato cercano y directo, sin intermediarios ni estructuras complejas. Esta forma de trabajar facilita la toma de decisiones, la resolución de incidencias y una relación fluida con recepción y dirección.
La experiencia adquirida en hoteles nos ha permitido identificar los puntos críticos del servicio de limpieza y desarrollar un modelo propio basado en la prevención de problemas antes de que afecten a la experiencia del huésped.
Una empresa familiar con experiencia en entornos hoteleros
Nuestro origen familiar nos permite ofrecer un trato cercano y directo, sin intermediarios ni estructuras complejas. Esta forma de trabajar facilita la toma de decisiones, la resolución de incidencias y una relación fluida con recepción y dirección.
La experiencia adquirida en hoteles nos ha permitido identificar los puntos críticos del servicio de limpieza y desarrollar un modelo propio basado en la prevención de problemas antes de que afecten a la experiencia del huésped.
Nuestro enfoque: estabilidad, supervisión y tranquilidad operativa
Muchos hoteles se enfrentan a problemas recurrentes en los servicios de limpieza que, con el tiempo, terminan afectando tanto a la operativa interna como a la percepción del huésped. La alta rotación de personal, la falta de implicación del equipo o la ausencia de una supervisión real provocan una limpieza irregular, pequeños fallos diarios y una pérdida progresiva de control sobre los estándares del establecimiento. Estas situaciones suelen traducirse en incidencias constantes, quejas de clientes y una carga adicional para la dirección del hotel.
En Clumtel Premium S.L. hemos diseñado nuestro servicio precisamente para evitar estos problemas antes de que aparezcan. Apostamos por un modelo basado en personal estable y formado, que conoce el hotel, sus espacios, sus rutinas y el nivel de exigencia esperado. Esta estabilidad no solo mejora la calidad del resultado final, sino que también aporta fluidez al trabajo diario, reduce errores y garantiza una limpieza mucho más cuidada y homogénea en el tiempo.
La estabilidad del equipo va acompañada de una supervisión continua y directa del servicio. No dejamos la calidad al azar ni a la buena voluntad del personal. Revisamos, corregimos y ajustamos los procesos para asegurar que el estándar de limpieza se mantiene cada día, independientemente de la ocupación o del volumen de trabajo. Esta supervisión permite detectar desviaciones de forma temprana y corregirlas antes de que se conviertan en un problema para el hotel.
Además, nuestro enfoque se apoya en una comunicación clara, directa y constante con recepción y dirección. Nos coordinamos con el hotel para adaptarnos a la ocupación real, reforzar el servicio en momentos clave y ajustar los recursos según las necesidades reales de cada jornada. De este modo, el hotel gana tranquilidad operativa, reduce imprevistos y puede centrarse en lo verdaderamente importante: ofrecer una experiencia excelente a sus huéspedes sin preocuparse por la limpieza.

